lunes, 12 de diciembre de 2011

Bufanda

Fuera llueve y hace frío.

Me refugio en el metro mientras doy una vuelta más a la larga bufanda que afortunadamente oculta al prójimo mi expresión de desconsuelo. No sé a qué se debe esta vez. Bueno, sí, pero no quiero reconocerlo.
Además escucho por los auriculares canciones melancólicas, de esas que empujan involuntariamente a que las lágrimas se descuelguen y rueden mejilla abajo, hasta humedecer la bufanda lanuda. ¡Seré masoca! Pero no, no apagué el reproductor de música y seguí vaciándome.

Mientras, en el vagón, todos miran para otro lado. He bajado al subterráneo, pero tarareo "llamando a las puertas del cielo". Aún no me han abierto...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Opinión libre. Sugerencia, evocación, ideas...